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Investigadores argentinos probarán una droga en 20 pacientes que padecen la enfermedad de Cushing, causada por un tumor en la hipófisis. La mayoría serán personas en las que no funcionó el tratamiento quirúrgico. La iniciativa se efectuará en el Hospital Durand y reúne a 11 centros de salud del AMBA. También buscan establecer un marcador que anticipe la efectividad del fármaco.

“El contrato entre nuestro laboratorio, el Hospital Durand y la fuente de financiación ya está en trámite”, revela Eduardo Arzt, director del Instituto de Investigación en Biomedicina de Buenos Aires (asociado a la Sociedad Max Planck) y profesor de Exactas UBA. “Solo nos faltaba este paso”, completa.

Ya cumplieron con todos los requisitos legales necesarios para iniciar este estudio clínico, que se viene planeando desde hace un par de años y que se apoya en importantes investigaciones anteriores.

Descripta hace casi un siglo por el neurocirujano estadounidense Harvey Cushing, la enfermedad que hoy lleva su nombre es ocasionada por la producción excesiva de una hormona, la adenocorticotrofina (ACTH), generalmente a causa de un tumor en la glándula hipófisis. Por razones que todavía se desconocen, la patología es más frecuente en las mujeres, en las que produce un sinnúmero de trastornos, como obesidad, alteraciones menstruales, hipertensión arterial, hirsutismo (crecimiento excesivo de vello en lugares no habituales), o la característica cara redonda “de luna llena”.

El protocolo de la investigación incluirá a 20 pacientes -al menos 12 de ellos serán personas en las que no funcionó el tratamiento quirúrgico- y, debido a que el ácido retinoico puede afectar al feto, no podrán participar del estudio mujeres embarazadas o con un  embarazo potencial. “Es una cantidad de pacientes suficiente como para validar el uso del ácido retinoico para tratar la enfermedad de Cushing en los seres humanos”, consigna Arzt

A la par del tratamiento, los investigadores analizarán los tumores extirpados durante la cirugía para determinar la presencia de COUP-TF. “Si encontramos que los pacientes que no responden al ácido retinoico son aquellos en los que COUP-TF está presente habremos confirmado nuestra hipótesis. En ese caso, podremos utilizarlo como marcador de resistencia al tratamiento y nos dedicaremos al desarrollo de una técnica que permita detectar a COUP-TF de manera simple”, explica.

Pero el hecho de que una droga esté aprobada para un uso determinado no autoriza a utilizarla para otro diferente. Si se quiere utilizar al ácido retinoico para el tratamiento de la enfermedad de Cushing es imprescindible efectuar los estudios clínicos correspondientes. De lo contrario, ningún médico podrá recetarlo para un fin distinto que el dermatológico. “La ventaja que tenemos es que, como la dosis de ácido retinoico que vamos a utilizar es la misma que la de la pastilla que se vende en las farmacias, no es necesario hacer los estudios toxicológicos”, observa Arzt.

 

Gentileza: Nexciencia

Posted by Andrea Monday, April 25, 2016 11:07:00 AM Categories: Cancer Historia Clínica Medicina Profesionales Salud

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